15 diciembre de 2021, Miércoles de la tercera semana de Adviento

12/14/2021 5:49:44 PM
Lectionary: 189
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Primera Lectura Is 45, 6-8. 18. 21-25

“Yo soy el Señor y no hay otro.

Yo soy el artífice de la luz

y el creador de las tinieblas,

el autor de la felicidad y el hacedor de la desgracia;

yo, el Señor, hago todo esto.

Dejen, cielos, caer su rocío

y que las nubes lluevan la justicia;

que la tierra se abra y haga germinar la salvación

y que brote juntamente la justicia.

Yo, el Señor, he creado todo esto”.

Esto dice el Señor,

el que creó los cielos,

el mismo Dios que plasmó y consolidó la tierra;

él no la hizo para que quedara vacía,

sino para que fuera habitada:

“Yo soy el Señor y no hay otro.

¿Quién fue el que anunció esto desde antiguo?

¿Quién lo predijo entonces?

¿No fui yo, el Señor?

Fuera de mí no hay otro Dios.

Soy un Dios justo y salvador

y no hay otro fuera de mí.

Vuélvanse a mí y serán salvados,

pueblos todos de la tierra,

porque yo soy Dios y no hay otro.

Lo juro por mí mismo,

de mi boca sale la verdad,

las palabras irrevocables:

ante mí se doblará toda rodilla

y por mí jurará toda lengua, diciendo:

‘Sólo el Señor es justo y poderoso’.

A él se volverán avergonzados

todos los que lo combatían con rabia.

Gracias al Señor, triunfarán gloriosamente

todos los descendientes de Israel’’.

Salmo Responsorial Salmo 84, 9ab-10. 11-12. 13-14

R. ¡Dejen, cielos, caer su rocío y que las nubes lluevan al justo!

Escucharé las palabras del Señor,

palabras de paz para su pueblo santo.

Está ya cerca nuestra salvación

y la gloria del Señor habitará en la tierra. R.

R. ¡Dejen, cielos, caer su rocío y que las nubes lluevan al justo!

La misericordia y la verdad se encuentran,

la justicia y la paz se besaron,

la fidelidad brotó en la tierra

y la justicia vino del cielo. R.

R. ¡Dejen, cielos, caer su rocío y que las nubes lluevan al justo!

Cuando el Señor nos muestre su bondad,

nuestra tierra producirá su fruto.

La justicia le abrirá camino al Señor

e irá siguiendo sus pisadas. R.

R. ¡Dejen, cielos, caer su rocío y que las nubes lluevan al justo!

Aclamación antes del Evangelio Cfr Is 40, 9. 10

R. Aleluya, aleluya.

Levanta tu voz para anunciar la buena nueva:

ya viene el Señor, nuestro Dios, con todo su poder.

R. Aleluya.

Evangelio Lc 7, 19-23

En aquel tiempo, Juan envió a dos de sus discípulos a preguntar a Jesús: “¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?” Cuando llegaron a donde estaba Jesús, le dijeron: “Juan el Bautista nos ha mandado a preguntarte si eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro”.

En aquel momento, Jesús curó a muchos de varias enfermedades y dolencias y de espíritus malignos, y a muchos ciegos les concedió la vista. Después contestó a los enviados: “Vayan a contarle a Juan lo que han visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan y a los pobres se les anuncia el Evangelio. Dichoso el que no se escandalice de mí”.

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