10 de noviembre de 2021, Memoria de San León Magno, Papa y doctor de la Iglesia

11/9/2021 6:07:49 PM
Lectionary: 493
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Primera Lectura Sab 6, 1-11

Escuchen, reyes, y entiendan;

aprendan, soberanos de todas las naciones de la tierra;

estén atentos, los que gobiernan a los pueblos

y están orgullosos del gran número de sus súbditos:

El Señor les ha dado a ustedes el poder;

el Altísimo, la soberanía;

él va a examinar las obras de ustedes

y a escudriñar sus intenciones.

Ustedes son ministros de su reino

y no han gobernado rectamente,

ni han cumplido la ley,

ni han vivido de acuerdo con la voluntad de Dios.

El caerá sobre ustedes en forma terrible y repentina,

porque un juicio implacable espera a los que mandan.

Al pequeño, por compasión se le perdona,

pero a los poderosos se les castigará severamente.

El Señor de todos ante nadie retrocede

y no hay grandeza que lo asuste;

él hizo al grande y al pequeño

y cuida de todos con igual solicitud;

pero un examen muy severo les espera a los poderosos.

A ustedes, pues, soberanos, se dirigen mis palabras,

para que aprendan a ser sabios y no pequen;

porque los que cumplen fielmente la voluntad del Señor

serán reconocidos como justos,

y los que aprenden a cumplir su voluntad encontrarán defensa.

Pongan, pues, atención a mis palabras,

búsquenlas con interés y ellas los instruirán.

Salmo Responsorial Salmo 81, 3-4. 6-7

R. (8a) Ven, Señor, y haz justicia.

Protejan al pobre y al huérfano,

hagan justicia al humilde y al necesitado,

defiendan al desvalido y al pobre

y líbrenlos de las manos del malvado.

R. Ven, Señor, y haz justicia.

Yo declaro: “Aunque todos ustedes sean dioses

e hijos del Altísimo,

morirán como cualquier hombre,

caerán como cualquier príncipe”.

R. Ven, Señor, y haz justicia.

Aclamación antes del Evangelio 1 Tes 5, 18

R. Aleluya, aleluya.

Den gracias siempre, unidos a Cristo Jesús,

pues esto es lo que Dios quiere que ustedes hagan.

R. Aleluya.

Evangelio Lc 17, 11-19

En aquel tiempo, cuando Jesús iba de camino a Jerusalén, pasó entre Samaria y Galilea. Estaba cerca de un pueblo, cuando le salieron al encuentro diez leprosos, los cuales se detuvieron a lo lejos y a gritos le decían: “¡Jesús, maestro, ten compasión de nosotros!”

Al verlos, Jesús les dijo: “Vayan a presentarse a los sacerdotes”. Mientras iban de camino, quedaron limpios de la lepra.

Uno de ellos, al ver que estaba curado, regresó, alabando a Dios en voz alta, se postró a los pies de Jesús y le dio las gracias. Ese era un samaritano. Entonces dijo Jesús: “¿No eran diez los que quedaron limpios? ¿Dónde están los otros nueve? ¿No ha habido nadie, fuera de este extranjero, que volviera para dar gloria a Dios?” Después le dijo al samaritano: “Levántate y vete. Tu fe te ha salvado”.

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